TIPS PARA COMER MEJOR

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Queridos lectores, este verano escuchando una conversación de una pareja mayor sobre alimentación me di cuenta que era necesario escribir un artículo tal vez muy básico pero al mismo tiempo interesante para recordaros ciertos hábitos que mejoran nuestras digestiones. Así que vamos con unos cuantos tips para mejorar nuestras comidas.

No beber durante ni después de las comidas

Ya lo dice claramente el Dr. Hiromi Shinya: ‘Si tomas agua antes de la comida, tu estómago se llenará haciendo que pierdas el apetito. Si bebes durante la comida, diluirá las enzimas digestivas en tu estómago dificultando la digestión y la absorción de la comida. Si tienes que beber durante la comida porque tienes sed es mejor tomar un pequeño sorbo que beber un vaso entero.

No beber agua antes de ir a la cama para evitar el reflujo, aunque sólo sea agua, cuando ésta se mezcla con los ácidos gástricos entra en la tráquea y se inhala hacia los pulmones corriendo el riesgo de neumonía.

La mejor manera de aportar agua al cuerpo es beberla al levantarnos y una hora antes de cada comida. El agua viajará del estómago al intestino en 30 minutos y no obstaculizará la digestión ni la absorción. 

En invierno es mejor darle un punto de calor al agua y beberla despacio. Beber agua fría enfriará el cuerpo. Cuando se consume agua fría tu cuerpo tratará de calentarla lo antes posible por diferentes medios para llevarla a la temperatura del cuerpo. De hecho, beber agua y estimular los nervios simpáticos es parte del sistema que produce energía para elevar tu temperatura corporal.

La temperatura corporal de una persona sana es de alrededor 37ºC pero cuando es menor por beber agua fría, el metabolismo baja en un 50%. La temperatura corporal a la cual las células cancerígenas se multiplican con mayor facilidad es alrededor de los 35ºC. Esto es porque la actividad de las enzimas se hace más lenta disminuyendo las funciones inmunológicas del cuerpo. A la gente le da fiebre porque sus cuerpos tratan de aumentar sus funciones inmunológicas. Por lo tanto, a menos que sea verano, es más seguro beber agua que esté a 20ºC.’ 

El Dr. Shelton también sigue misma la línea de nuestro anterior: ‘Beber agua en la comida debilita la acción de la saliva sobre los almidones, tanto en la boca como en el estómago. Además, no es cierto que necesitemos tomar agua durante la comida para ayudar a la digestión. Es mucho mejor beber agua diez o quince minutos antes. El agua durante la comida diluye los jugos digestivos y los arrastra con sus enzimas.’

 Y siguiendo con doctores esta vez le toca el turno a la Dra. C. Northrup, muy acertada por cierto: ‘La boca seca es una señal fiable de deshidratación pero no es la única. Es muy común que una persona sienta hambre cuando en realidad tiene sed. El cuerpo también siente dolores de sed, tal como siente dolores de hambre, así que otra señal de deshidratación es el dolor.

Si bien el cuerpo puede sobrevivir a cierta deshidratación finalmente paga un precio. En los adultos, la deshidratación crónica puede ser causa de trastornos como la acidez, dolor artrítico, dolor de espalda, de cabeza (jaqueca o migraña), dolor intestinal acompañado de estreñimiento, dolor de angina de pecho y dolor de piernas al caminar. Todo esto además del común síntoma de cansancio particularmente a media tarde.

Los zumos industriales, el café, el té industrial y las bebidas gaseosas y las bebidas alcohólicas agotan la provisión de agua del cuerpo porque contienen sustancias deshidratantes como el azúcar, la cafeína y el alcohol. Estos agentes extraen el agua de las reservas del cuerpo. Peor aún, una vez que la persona le ha tomado gusto a estas bebidas, pierde su sed natural de agua. Este es uno de los motivos de que las personas no se den cuenta de que están deshidratadas.’. 

Y ‘como colofón recordar que:Es importante no comer y beber antes de acostarse. Cuando nuestro estómago está vacío hay un alto nivel de un ácido fuerte que mata la H.Pylori, así como a otras bacterias malas creando un ambiente intestinal equilibrado que es conducente a una autocuración, a resistencia e inmunidad. Limitar los líquidos y alimentos antes de acostarse también evita los problemas de reflujo ácido y la apnea del sueño.’Dr. Hiromi Shinya.

Os aconsejo beber en vaso y a pequeños sorbos (mejor no directamente de la botella) y si habéis comido mejor dejar pasar una hora u hora y media pero todo depende de lo que se haya comido porque si sólo se ha ingerido algo de fruta con media hora es más que suficiente pero si en cambio hemos tomado una comida con proteína animal necesitaremos más tiempo para hacer la digestión.

No tomar postres

Según el Dr. Shelton, los pasteles, tartas, pudines, helados, frutas hervidas, etc., tomados al final de la comida combinan mal con casi todo que se haya digerido. No sirven para nada y no son necesarios.

Tomados después de una comida normal no pueden digerirse bien. Lo mismo puede decirse de los postres fríos, como por ejemplo los helados, significan otra barrera más al proceso digestivo, la del frío.

Así que al principio puede suponer un esfuerzo mental pero después una satisfacción digestiva.

No comer frutas durante ni después de comer. Mejor solas y nunca por la noche

Las frutas no admiten ninguna mezcla porque al ser mezcladas con otros alimentos, produce una fermentación alcohólica y perturban gravemente la digestión y la asimilación. De esta forma, lejos de proporcionar al cuerpo los minerales y vitaminas que contienen en abundancia, lo desmineralizan y provocan desequilibrio y carencias. La regla de oro es tomar la fruta exclusivamente sola. No se recomienda tomar fruta para cenar, sobre todo si es ácida, y menos aún en el caso de las personas nerviosas.

Los ácidos de las frutas no combinan bien ni con los almidones ni tampoco con las proteínas. Asimismo, sus azúcares no combinan bien con las proteínas ni con los almidones. Los aceites del aguacate y de la aceituna (son realmente frutas) tampoco combinan bien con las proteínas de otros alimentos.

Las frutas sufren sólo un principio de digestión en la boca y en el estómago, y hasta ninguna. En general, pasan rápidamente al intestino, donde tiene lugar la pequeña digestión que requieren. Al tomarlas con otros alimentos que necesitan permanecer un largo tiempo en el estómago, las frutas también se quedarán allí hasta que se complete la digestión de aquellos alimentos. Esto provoca una descomposición debido a la acción de las bacterias.

Además del ácido clorhídrico, los ácidos de las frutas como naranjas, pomelos, piñas, tomates, limones, limas, uvas, bayas ácidas, etc., y el ácido del vinagre, así como los ácidos de los medicamentos destruyen la amilasa salivar. Comer frutas ácidas y utilizar vinagre para aliñar suspende la digestión. 

Las frutas tienen ácidos (málico, tartárico, cítrico, sórbico…) que son metabolizados en energía pero si la persona es poco vital, no resiste el frío, se cansa con facilidad tendrá dificultad para metabolizar y eliminar estos ácidos produciéndoles los síntomas de la acidificación: mucosas respiratorias sensibles, fácilmente irritadas por el frío, secreción catarral y de ojos al menor frío, sensación dolorosa en los dientes al comer fruta, frío, nerviosismo, insomnio, hipotensión, fatiga una hora después de haber comido fruta, calambres, espasmos…

Espero que haya quedado bien claro las recomendaciones de la línea higienista, además la fruta sirve para refrescar por tanto lo ideal es tomarla en verano y si aún así quieres tomar en invierno que sea durante el día y nunca cuando se ha oscurecido.

No combinar en una misma comida varios tipos de proteína

‘La digestión de dos proteínas que difieren por su composición y carácter, asociadas con otros factores alimentarios, requiere de las secreciones unas modificaciones y un tiempo de actuación peculiar para cada proteína.’

El hecho es que el proceso digestivo se modifica para atender a los requerimientos de cada alimento proteico, pero le resulta imposible hacerlo tanto como para atender a las necesidades de dos proteínas distintas en la misma comida. Esto no significa que dos tipos de carne no puedan comerse juntos pero sí significa que no deberían combinarse alimentos proteicos como carne y huevos, carne y nueces, carne y queso, huevos y leche, huevos y nueces, queso y nueces, leche y nueces, etc.

Unas sola clase de proteínas en la misma comida proporcionará a la fuerza una digestión más eficiente.

No es imprescindible consumir en una sola comida todas las proteínas que necesitamos diariamente.

Esta regla siempre la sigo al pie de la letra. No hago excepciones. Y ojo para los que se creen que hacen una comida ‘sana y ligera’ cuando toman la típica ensalada compuesta por pollo o atún, huevo y queso aliñada con una salsa ‘suave’ a base de nata líquida. Esto es muy ‘duro’ de digerir.

No tomar ensaladas por la noche

Su fibra puede hacer que alguna personas tengan dificultad digestiva produciendo hinchazón. Además si estamos en invierno lo único que conseguiremos en enfriar nuestras funciones vitales.

No aderezar las comidas con vinagre

‘Se hace evidente que el vinagre, las salmueras (saturadas con vinagre), ensaladas en las que el vinagre ha sido rociado y los aderezos de ensalada que contienen vinagre, son sustancias nocivas para tomar por el tracto digestivo humano, especialmente cuando se toma con alimentos con almidón como los cereales, el pan, las legumbres, las patatas y similares.’ Dr. Shelton.

El vinagre no es un mal simplemente porque su contenido de ácido acético altamente tóxico destruye la amilasa salival, sino porque además contiene alcohol que precipita la pepsina del jugo gástrico y retrasa la digestión gástrica de las proteínas.

Y claro, justo el vinagre se encuentra como ‘suplemento’ para la reducción de peso ya que paraliza las dos primeras etapas de la digestión:

‘El vinagre de sidra de manzana, tan elogiado hoy en día como un ‘alimento medicinal maravilloso’ en la medicina popular, contiene ácido acético y alcohol y no es apto para su uso oral, no sólo porque afecta la digestión, sino porque contiene estos dos venenos virulentos.’ Dr. Shelton.

No tomar alimentos recién sacados de la nevera

La conservación en una nevera (caja cerrada en la que circula una corriente eléctrica) puede alterar más el campo energético, debido principalmente al aislamiento y son necesarios, pues, la cocción y otros movimientos activos (remover, agitar…) para reenergizar el alimento y evitar que esté sin vida.

‘La vida necesita calor para prosperar. Tenemos un calor interior (37ºC) que determina la buena marcha de los procesos vitales. El calor produce energía; nuestro calor interior alimenta nuestra energía. Mantenemos el calor y la energía ‘quemando’ los alimentos durante la digestión y el metabolismo. Los alimentos calientes, que nos proporcionan calor adicional, favorecen aún más las actividades metabólicas, sobre todo cuando hace frío y necesitamos contrarrestar los efectos del frío. El calor aumenta el grado de energía de los alimentos y también el nuestro.

En un ambiente frío la vida disminuye su ritmo. Los alimentos fríos tienen un metabolismo más lento a la vez que contrarrestan el calor interior de nuestro cuerpo. La grasa es la principal fuente del exceso de nuestro calor interior. Los norteamericanos necesitan ‘enfriarse’ y una manera de hacerlo es ingerir helados y bebidas heladas. Cuando se come menos grasas y más verduras, es posible que la comida fría no sólo sea innecesaria sino que tenga efectos negativos. Los alimentos y bebidas consumidos tan pronto se sacan de la nevera tienen un nivel de energía muy bajo; de ahí que tiendan a reducir la energía, hasta el punto a veces de producir un sueño irresistible. La presencia de azúcar puede intensificar ese efecto, debido a que es un alimento parcial cuyo campo energético ha sido destruido. Es posible volver a elevar la energía de los alimentos refrigerados calentándolos, revolviéndolos, agitándolos, añadiéndoles alguna especia…A.M. Colbin.

‘La introducción de la cocción de los alimentos bien podría haber sido el factor decisivo que sacó al hombre de su existencia primariamente animal y lo llevó a una más plenamente humana. La tribu más primitiva descubierta en nuestra época, los tasaday de Filipinas, no tenían rueda ni armas, pero sí tenían fuego, el cual encendían con palos de madera y sobre el cual asaban boniatos silvestres y otros alimentos’. Antropólogo Carleton Coon.

El renombrado primatólogo Richard Wrangham, es su libro ‘Catching Fire: How cooking made us human’, muestra que el cambio de alimentos crudos a cocinados fue el factor clave en la evolución humanidad: ‘Cuando nuestros antepasados se adaptaron al fuego, comenzó la humanidad. Una vez que nuestros antepasados homínidos comenzaron a cocinar sus alimentos, el tracto digestivo humano se encogió y el cerebro creció. La cocina se convirtió en la base de la unión de parejas y el matrimonio, creó el hogar, e incluso llevó a una división sexual del trabajo.’. 

Wrangham dice que somos el único animal adaptado biológicamente a la comida cocinada, de todos los primates somos los que tenemos el sistema intestinal más pequeño en relación con la altura corporal. La cocina ahorra mucho trabajo a nuestro sistema digestivo porque hidroliza los hidratos de carbono y desnaturaliza las proteínas para que sean más fáciles de digerir. Cocinar nos permite comer más cantidad de alimento en menos tiempo y digerirlo antes y nos va a proporcionar más reservas para poder caminar distancias más largas, va mejorar nuestro sistema inmunitario y va disparar la natalidad.

Además la cocción elimina la presencia del ácido oxálico de las verduras y de los fitatos de los cereales.

Veamos también que el exceso de ensaladas (hojas crudas) puede ser causa de molestias intestinales y suelen originar deseo de comer dulces al ser tan expansivas. 

‘La cocción ablanda la celulosa y la fibra de los alimentos feculentos con lo cual se hacen más digeribles sus componentes nutritivos. Aunque la cocción altera el campo energético de los alimentos, esto no hay que interpretarlo de manera negativa, aunque parezca que algunos nutrientes se pueden perder. La cocción es una especie de predigestión. Se hace cargo de parte del trabajo que corresponde al estómago, páncreas y al hígado, con el fin de que al cuerpo le resulte más fácil absorbe los nutrientes que necesita.

Muchos problemas digestivos se arreglan cuando no se comen todos los alimentos crudos porque la cocción hace la digestión menos agotadora.La cantidad de elementos nutritivos que supuestamente se pierde al cocerlos es insignificante si consideramos el hecho de que los elementos que quedan son mejor digeridos. La mayor cantidad de elementos nutritivos de los alimentos crudos es inútil si no se absorbe. Si los alimentos crudos provocan trastornos, como ocurre cuando hay problemas digestivos, pueden llegar la punto de ser nocivos. La cocción contrae los alimentos vegetales, reduciendo su volumen, así entonces tenemos más nutrientes con menos masa. Esta reducción significa que el alimentos está más ‘concentrado’. La ebullición ha cobrado una inmerecida mala fama durante estos treinta o cuarenta años.’ A.M. Colbin.

Comer sin distracciones (TV, móviles, tablets, aparatos electrónicos)

Sería ideal comer en un ambiente tranquilo y relajado, sin estrés, comer sentado con la espalda recta y masticar con conciencia con la boca cerrada. Actualmente esto puede parecer más un castigo (o penitencia, según se mire) que un hábito saludable pero todos sabemos que hemos cogido malos vicios y somos incapaces de sólo comer sin hacer nada más.

Es importante las circunstancias en las que se desarrolla una comida. Ya se pueden comer los alimentos más puros y equilibrados que si son consumidos en un estado depresivo o preocupado o muy triste no sacaremos ningún beneficio. Cuando se está lleno de preocupaciones comiendo se produce un estancamiento de la energía en el Estómago. Si la hora de la comida es la ocasión para encontronazos familiares incluso los mejores alimentos no serán digeridos correctamente y se producirá una retención de la comida en el Estómago. La cólera (resentimiento, enfado, irritabilidad, ira…) afecta, además de al Hígado, al Estómago. La frustración y el resentimiento provocan un estancamiento de la energía de Hígado que invade el Estómago provocando náuseas, eructos o dolores abdominales o de estómago. Comer deprisa o hacer un rápido tentempié en el corto tiempo que hay para comer también producirá lo mismo. 

‘La Medicina China considera no sólo lo que se come, sino también cómo se come. Se pueden comer alimentos de la mejor calidad disponible y perfectamente equilibrados, pero si se toman en circunstancias inadecuadas también conducirán a la enfermedad. Comer deprisa, hablar del trabajo mientras se come, volver directamente al trabajo después de comer, comer tarde por la noche, comer en un estado de tensión emocional, todos los hábitos interfieren con una digestión apropiada de la comida y, en concreto, dan lugar a una insuficiencia de Yin de Estómago. Esto se manifiesta en una lengua con saburra o sin saburra en el centro, dolor epigastrio y heces secas’. Maciocia.

‘El modo de alimentarse y el ambiente en que se come influye profundamente en cómo asimila el alimento el cuerpo. La forma cómo lleva la familia los asuntos de control, los conflictos y todas las emociones relacionadas con éstos suele hacerse evidente alrededor de la mesa en las comidas. De hecho, lo que ocurre en la mesa es una metáfora de la dinámica que impera en el sistema familiar‘. Dra. C. Northrup.

‘Es importante comer sentado ya que es una manera de estar presente en la comida, de comer con más lentitud y disfrutar totalmente de la comida. Nos faltamos el respeto, a nosotros mismos y a nuestras necesidades más profundas, si regularmente nos tragamos la comida deprisa y corriendo. Cuando no nos tomamos el tiempo necesario para saborear la comida o asimilarla tan bien como podríamos, solemos sentirnos tentados a comer más, para llenar ese ‘vacío de nutrición’ que produce eso. Cuando comer deprisa y corriendo se transforma en un hábito, no ha de extrañarnos que el cuerpo pida más; rara vez tiene la experiencia de ser nutrido totalmente. Los alimentos comidos lentamente y bien masticados se digieren de un modo diferente y más eficiente que lo que sólo se engullen. La comida digerida parcialmente obliga al cuerpo a reaccionar con procesos metabólicos no tan sanos como podrían ser si se masticara bien.’ C. Northrup.

No calientes tu comida en el microondas del trabajo

Es importante no usar el microondas ni para calentar agua o líquidos, además de no cocinar en ollas de aluminio, ni en vitrocerámica. Es porque todo aparato electrónico altera energéticamente los alimentos y algunos de ellos hace que pierdan nutrientes por el proceso de oxidación. Aquí hablo sobre el microondas: ‘Desconectados del fuego: Aparatos eléctricos’. 

‘Cada vez hay más pruebas de que la acumulación de aluminio en el cerebro podría ser uno de los factores causantes de la enfermedad de Alzheimer, y es posible que influya también en otras enfermedades degenerativas, entre ellas la de Parkinson y la esclerosis lateral amiotrófica. Cuando se calienta agua en un cazo de aluminio, aumenta 75 veces el nivel de aluminio en el agua así calentada; este nivel excede con mucho lo que se considera sin riesgo para el agua potable del grifo. Es interesante observar que desde que se eliminaron las sales de aluminio de las soluciones para la diálisis de riñón ha disminuido el índice de demencia que se relacionaba con la diálisis. Así que evitar los utensilios de aluminio en la cocina y también otras fuentes de este mineral tanto como es posible, como las pastas de dientes.’ H.A. Jackson, K.L. Bolla.

Ni menos ni más

Según la Medicina Tradicional China, si comemos demasiado el Estómago no llega a digerir correctamente la comida y se estanca; si no comemos suficiente o llevamos dietas de adelgazamiento inadecuadas se producirá una insuficiencia en el trabajo de Bazo y Estómago; si se picotea constantemente entre comidas o si se come muy rápido, el Estómago no digiere correctamente produciéndose una retención del alimento; si se cena demasiado tarde, habrá una insuficiencia en el trabajo de Estómago.

Lo ideal, aunque no es lo que se suele recomendar es hacer sólo 3 comidas al día para dejar tiempo a completar correctamente todo el proceso de digestión y muy importante,  aunque los españoles no cumplimos, es dejar pasar 3 horas antes de acostarse.

Seguro que con este artículo he conseguido que cada uno conecte de nuevo con lo que sabe que es mejor para su cuerpo y para su mente porque, ya sabemos, todo está relacionado.

Salud y Buenos Alimentos.

Yo Isasi

yoisasi.com

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